Nuevo reglamento eléctrico abre el juego a renovables

El Ministerio de Energía y Minas ha puesto en consulta pública un proyecto de decreto supremo que busca crear y regular un mercado competitivo para los servicios complementarios del sistema eléctrico peruano. El objetivo principal de esta normativa es garantizar la calidad, confiabilidad y estabilidad del suministro eléctrico nacional mediante la eliminación de barreras de entrada. De este modo, se busca permitir la incorporación progresiva de nuevas tecnologías, facilitando una participación más activa de las Energías Renovables No Convencionales (RER), tales como la energía solar y la eólica, para acelerar la diversificación de la matriz energética y reducir la dependencia de los combustibles fósiles. El impacto de las energías renovables ya es evidente en el país, consolidando un cambio estructural. Según datos del COES SINAC a marzo de 2026, la producción renovable total creció un 23.98% en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2025. Específicamente en el mes de marzo, la generación con recursos RER aumentó un 25.5% interanual, impulsada por un incremento del 32% en la generación eólica y un notable 146% en la solar, llegando a representar el 17.37% de la generación eléctrica total del mes y demostrando que estas fuentes ya no son marginales dentro del sistema.
Uno de los puntos del nuevo reglamento es la reforma en la asignación de los costos asociados a la estabilidad del sistema, proponiendo que estos sean asumidos por los agentes que generan los desequilibrios bajo el principio de "quien causa, paga". Este rediseño busca reemplazar la actual socialización generalizada de costos por precios determinados por la oferta y la demanda en un mercado competitivo, enviando señales económicas más claras y promoviendo conductas más eficientes entre generadores, transmisores y grandes consumidores. Asimismo, esta medida viene a resolver la falta de reglamentación de la Ley N.º 32249, la cual es crítica para definir con claridad cómo se aplican los costos técnicos de respaldo. La norma tendrá un impacto diferenciado pero positivo en los consumidores. Para los usuarios regulados, se proyecta una mayor eficiencia en la formación de tarifas eléctricas a mediano plazo. Por su parte, los usuarios libres tendrán mejores oportunidades para optimizar sus contratos de suministro y acceder a energía limpia con mayor previsibilidad de costos. Actualmente, el proyecto normativo se encuentra en la etapa de consulta pública por un plazo de 25 días, permitiendo que las empresas del sector y la ciudadanía presenten sus comentarios para avanzar hacia una transición energética más moderna y sostenible.
Fuente: Diario Expreso, pág. 4, 27 de abril del 2026.